Enfermedades

A quién afecta

Afecta a 1 de cada 100 - 150 personas nacidas vivas. Su base genética justifica que puede haber más de un paciente celíaco dentro de una misma familia. Pueden padecerla tanto niños como adultos.

Sintomas

Existen numerosos síntomas que apuntan a una E.C. como: pérdida de apetito y de peso, diarrea crónica, distensión abdominal, alteraciones del carácter, a cualquier edad y retraso del crecimiento en el niño. A veces pueden existir otros síntomas como cólicos de gases.

 

También los síntomas pueden ser atípicos o estar ausentes, lo que dificultará la sospecha de E.C. y/o su identificación.

Diagnóstico

Para establecer un diagnóstico claro de E.C., hay que tener en cuenta la historia clínica y realizar las pruebas médicas pertinentes antes de comenzar la dieta sin gluten:

 

  • Prueba genética: Es necesario tener ciertos genes para poder desarrollar la enfermedad celiaca. El Sistema HLA es un conjunto de genes localizados en el cromosoma 6, que se encarga de vigilar que las células del organismo sean propias, es decir, su función es diferenciar lo propio de lo ajeno y asegurar la respuesta inmune para defender al organismo frente a agentes extraños que generan infecciones. El sistema HLA presenta innumerables variaciones, pero hay una serie de estas variaciones del HLA que predisponen a padecer la enfermedad celiaca: DQ2 o DQ8 positivo.
  • Serología: Se ha demostrado que existen estos anticuerpos en sangre en paciente celíacos:
    • Antigliadina
    • Antiendomisio
    • Transglutaminasa
  • Biopsia intestinal: se extrae una muestra de la mucosa intestinal para comprobar si hay atrofia vellositaria y en qué grado.

 

Establecer un diagnóstico temprano puede evitar que se produzcan consecuencias negativas para la salud del celíaco.

Diagnóstico

Existen diferentes formas de presentarse la enfermedad tanto en niños como en jóvenes y adultos:

 

  • Forma clásica: Se manifiesta por astenia, pérdida de peso, flatulencia, dolor abdominal y
    diarrea con deposiciones líquidas o semiformadas y de fuerte olor fétido o ácido. A veces
    aparece también estreñimiento asociado a los anteriores.
  • Formas silentes: La enfermedad llega a cursar varios años sin síntomas. Se da sobre todo en
    parientes de primer grado de celíacos, por lo que su seguimiento médico es fundamental.
  • Formas insidiosas: La agudización de un cuadro de diarrea crónica o intermitente con
    disminución del apetito y pérdida de peso, pueden indicar una E.C.. En estos casos se
    recomienda hacer la biopsia.
  • Formas monosintomáticas: Son las formas atípicas. Cada vez son más las personas
    diagnosticadas bajo este tipo de E.C. En esta enfermedad, el comienzo clínico puede ser
    extraintestinal, pues depende al órgano al que pertenezca dicho síntoma.
    Formas aisladas: La enfermedad celíaca puede estar enmascarada de diversas formas y
    constituir uno o más síndromes clínicos o biológicos.

Relación con otras enfermedades

La E.C. puede estar asociada a otras enfermedades crónicas como diabetes, artritis reumatoide, estomatitis aftosa de repetición, algunos tipos de nefritis, anemia perniciosa o dermatitis
herpetiforme, etc.

Dermatitis herpetiforme

La D.H. es una afección de la piel en la que se produce erupción crónica caracterizada por grupos de vesículas, pápulas y lesiones semejantes a las urticarias, intensamente puriginosas y cuyos
pacientes suelen presentar, en la mayoría de los casos, una lesión severa de la mucosa intestinal semejante a la de las personas con E.C., por lo que el tratamiento es el mismo en ambos casos.